VEN CON NOSOTROS A CAMINAR, SANTA MARIA, VEN
Al celebrar los 2000 años del nacimiento de
Jesucristo, “Vida plena para Uruguay”, ofrecemos a todos los peregrinos esta
guía.
María es la VIRGEN PEREGRINA, Virgen de la
Visitación que viene a peregrinar con nosotros y a acompañarnos en los momentos
más difíciles de nuestra historia y que anuncia a todos los pueblos de
Latinoamérica una gran esperanza de liberación.
Desde nuestro Santuario Nacional donde se concentra
el clamor del pueblo, queremos hacer llegar a todo Uruguay el mensaje de
esperanza de la Virgen Inmaculada.
Apareciendo en Lourdes a la humilde Bernardita, la Virgen quiso
presentarse no con muchas palabras, sino con una constante sonrisa de
esperanza.
También a nosotros hoy se nos muestra con esta
suave sonrisa, con las manos juntas, con una presencia pobre y orante. No está sentada en un trono, sino es la
VIRGEN DE LA ANUNACIACION, lista para ponerse en camino y ayudar, así como lo
hizo con Isabel, a todos los que sufren y la necesitan. ¡Ven con nosotros a
caminar, Santa María, ven!
Como en la mayoría de las advocaciones que
María tiene en América Latina (en Guadalupe, Luján, Caacupé, Aparecida,
Florida, Verdún ....), también la Virgencita de Lourdes es la Virgen Inmaculada
que todavía no tiene el niño Jesús en sus brazos. Todavía es la VIRGEN DE LA ESPERANZA que lleva en sus entrañas el
“fruto” de la Salvación. Por eso
América Latina, el continente de la esperanza, la siente cercana en la paciente
y dolorosa espera del Salvador, en la difícil misión de engendrar en cada uno a
Jesús para poderlo dar a luz en medio de nuestros pueblos a todos los que
todavía no lo conocen.
La Virgencita desde su Gruta nos ilumina con
su mirada compasiva. No se aparece
revestida de joyas, ni con coronas o mantos lujosos, sino con un sencillo
vestido blanco ceñida con una faja azul.
Es la VIRGEN DE LA POBREZA, sencilla y humilde; es la Virgen del
Magníficat que toma partido de los pobres y proclama que Dios es vengador de
los oprimidos, derriba del trono a los poderosos y despide a los ricos con las
manos vacías ...
Y por fin la Virgen de la Gruta aparece con un rosario en las manos, no
ciertamente para “rezarse” a sí misma, sino simplemente para acompañar la
oración de Bernardita y de todos los que acuden a ella. Es la VIRGEN DE LA ORACION que silenciosa
escucha el clamor del pueblo, muchas veces ahogado y silenciado. Ella escucha “el grito de un pueblo que
sufre y demanda justicia, libertad, respeto a los derechos fundamentales del
hombre y de los pueblos” (Puebla, N.87)
Escucha silenciosa pero al final se une a nuestra oración dando GLORIA a
Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, por los grandes prodigios realizados en su
pueblo.