The Rebbe¹ s Perspective



















Mensaje del Rebe de Lubavitch, Rabino Menchem M. Schneerson, zi"a con motivo de la Festividad de Rosh Hashaná 5732 (1972) (Traducción libre) En Rosh Hashaná, todos los judíos al unísono, proclamaron su aceptación de la soberanía de D-os tal como está indicado en la lectura bíblica correspondiente a la semana previa a Rosh Hashaná: "Uds. están parados con firmeza en este día, todos juntos... sus cabezas... los aguateros." Quisiera señalar la observación hecha por el Rabí Schneur Zalman: en ciertos aspectos el "pie" asume el rol de "cabeza", esta última siguiendo al primero. De hecho, esto ocurre también en el cuerpo, donde la cabeza dirige a todo el cuerpo, no obstante son los pies quienes tienen la cualidad especial de mover al cuerpo, incluyendo la cabeza, de lugar en lugar. Esta analogía es aplicable también en el plano espiritual, en el cual el "aguatero" puede subir al nivel de "cabeza" y servir como ejemplo inspirador para ser emulado por la "cabeza". "Cabeza" en el sentido espiritual representa al intelecto, entendimiento y comprensión profundos, mientras que "aguatero" representa una persona cuya aproximación espiritual (en cuanto al cumplimiento de la Mitzvot se refiere) es a menudo nada más que en forma mecánica, tal como es el caso en su contrapartida física, el aguatero físico, cuyo trabajo no requiere ningún pensamiento o comprensión especiales, sino el cumplimiento fiel de su tarea. ¿Cómo es posible, entonces, que el "aguatero" se transforme en "cabeza", y "vuestras cabezas" tengan que seguirlo? Más aún: en la categoría de "tus aguateros" - en el orden más inferior de la diversidad judía - hay más subdivisiones, hasta incluso aquellos que son los contrapartidas espirituales del aguatero en el sentido literal, y productos de circunstancias similares que llevaron a transformarlo en aguatero: nació con una capacidad intelectual mínima, impidiéndole el ocuparse con cuestiones intelectuales; fue criado en pobreza, sin los medios para poder desarrollarse intelectualmente, y consecuentemente no pudo lograr más que ser un aguatero. No obstante, debido a que su ignorancia y simpleza no son su culpa - porque es un producto de circunstancias más allá de su control - está incluido y unido con el pueblo de Israel como parte integral de "todos ustedes". Pero, ¿cómo puede esta clase de individuo elevarse hasta el nivel de "cabeza", como mencionamos anteriormente? Esto nos lleva a otra pregunta: Siendo que D-os ha definido para el judío la manera de conducta en su vida cotidiana, ¿cómo es posible que exista una situación en la cual el judío no tenga la posibilidad de comportarse, en todos los detalles de su vida cotidiana, de acuerdo a la voluntad de D-os? No obstante vemos, en ciertas partes del mundo, existen situaciones en las cuales hay judíos que - a pesar de su deseo y autosacrificio - están impedidos de poder adherir plenamente a la voluntad de D-os a raíz de circunstancias que están fuera de su control. Para citar una analogía bien conocida: El autosacrificio puede llevarle a una persona a saltar de una azotea para abajo, pero no puede lograr que salte del piso a la azotea. Las respuestas, en resumen, son las siguientes: Es cierto que lo principal es la acción. Por el otro lado, el sentimiento y la dedicación son también de suma importancia. Así que, cuando surge una situación en la cual el judío encuentra que es imposible, inclusive con sacrificio, cumplir con la orden Divina en la práctica, le despierta una angustia -- una verdadera y profunda angustia que lo penetra completamente hasta la esencia de su alma. Esta reacción lo lleva a tener una conexión tan profunda e intensa con D-os, la Torá, las Mitzvot y el judaísmo en general, imposible de lograr sin dicha experiencia tan estresante. En este caso, no sólo está considerado inculpable por no haber cumplido con la Mitzvá - ya que no tuvo la posibilidad de hacerlo - pero está recompensado por su intenso deseo por cumplirla. Lo que es más importante todavía, de ahí en más su alma adquiere una profundidad y completitud que posiblemente no hubiese podido lograr de otra manera. También, en cuanto al cumplimiento en sí, es evidente que cuando D-os eventualmente lo libera de esa situación y lo traslada a circunstancias que le permiten cumplir con aquella Mitzvá o aquellas Mitzvot que no ha podido cumplir, las cumple ahora con una profundidad, entusiasmo y una sinceridad que antes no tenía. Así que el "aguatero" se transforma en "cabeza" en el cumplimiento de las Mitzvot con perfección, con todo el alma y todo el corazón, para que los que no han pasado por ese dolor pueden emularlo e inspirarse en su ejemplo. Hace falta insertar una palabra de advertencia, que es de suma importancia: El Iétezer Hará (inclinación negativa) es un experto en su "profesión", un especialista extraordinario, especialmente cuando emplea un "soborno" muy efectivo - el amor propio natural. Una de las trampas que utiliza es la de deludir a la persona en pensar que se encuentra imposibilitada de poder cumplir con una Mitzvá, apoyando y fortificando dicha delusión incesantemente por medio de varios argumentos y "pruebas". Y siendo que la persona tiende a ser parcial en cuanto a sí mismo, y es muy difícil ser objetivo en algo que está relacionado con uno, uno debe estar siempre conciente que lo que le parece ser un caso de "víctima de circunstancias", de hecho no es necesariamente así. Para poder esclarecer su verdadera situación, debe acudir a una persona que está más allá de esa clase de soborno y corrupción, inclusive la corrupción por el deseo de ser popular, sino una que esté permeado por el espíritu de la Torá de Verdad y la verdad no soporta componendas. Es sólo esa clase de persona quien puede evaluar la situación y determinar si es realmente una situación de impedimentos insuperables o si son delusiones que originan en el Iétzer Hará...


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